Memorias de perdidas noches donde mi salvación era tu piel, con el sádico perfume de tu abrigo al que llamaba a tenue voz mujer...
Recuerdos estancados, recuerdos reencarnados por tu voluntad, de que jamas olvide que tus perversas manos las caricias y las heridas con cada lágrima marcadas mientras te marchabas con el alba sin la promesa que lleva la noche de siempre volver...
Tan solo sonríes y miras por debajo de la luz en que momento flaquea mi alma para venir disimulada a retorcer tus antojos en mi ser...
Si te vas a ir, vete ya, si te quieres quedar, solo siéntate a mi lado a contemplar, el tamaño de nuestras sombras cuando tintinean las estrellas al son de las gotas q de mi piel exprimirás...
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